En este Blog encontrará: Respuestas a preguntas bíblicas y teológicas, SERMONES DE LA BIBLIA LIBRO POR LIBRO, estudios sobre temas vitales para el creyente.
Los contenidos de este blog se enmarcan dentro de la doctrina bíblica reformada, es decir, evangélica e histórica.
Conferencia: Solución de conflictos matrimoniales
Fecha: Viernes 30 de Septiembre de 6:30 p.m. a 8:30
Lugar: Auditorio de la Iglesia Bautista la Gracia de Dios.
Cra 41 No. 46-28 A dos cuadras de las torres de Bomboná
Tel. 2163546 - 5111412 Dirigido a: Matrimonios, esposos, esposas, solteros, viudos, divorciados, adultos, niños, y todo aquel que desee aprender más del tema.
ENTRADA GRATUITA
Hogares destruidos, matrimonios que terminan en divorcio, conflictos internos en la vida matrimonial, hijos que se crían sin los dos padres, esposos que maltratan a sus esposas, esposas que no se sujetan al marido, infidelidad y muchas otras cosas más; todo esto es evidencia de que la institución sagrada del matrimonio está en crisis.
¿Qué debemos hacer? ¿Conformarnos con los altos porcentajes de divorcio, ya no sólo entre los incrédulos sino también entre los creyentes? No. La Biblia nos dice que el matrimonio es un pacto sagrado hasta la muerte, pero no sólo nos dice eso, también nos da el firme fundamento que Dios ha puesto para que en la práctica sea un pacto hasta la muerte.
Quiero invitar a todos los que desean conocer más sobre este tema, a los que están pasando por conflictos, a los que están en proceso de divorcio, a los que ya se divorciaron, a los jóvenes, a los casados y a los niños para nos acompañen el próximo viernes 30 de Septiembre a las 6:30 p.m. en la Iglesia Bautista Reformada la Gracia de Dios de Medellín, y participen de otra Charla de viernes en familia.
Por favor, si usted puede le agradecería replicara esta información. Usted puede ayuda a salvar un matrimonio.
Siempre que se
aproximan elecciones democráticas donde los ciudadanos tenemos el deber y la
responsabilidad de votar con el fin de elegir personas para distintos cargos
gubernamentales como el de presidente, gobernadores, alcaldes, senadores,
diputados, concejales; o cuando el Estado propone cambios constitucionales o
realiza plebiscitos con el fin de decidir entre dos o varias opciones que
transformarán la vida del país; los creyentes pueden asumir distintas
posiciones sobre esta responsabilidad. Algunos creen que los creyentes, siendo
que somos ciudadanos de los cielos, no debemos inmiscuirnos en las decisiones
políticas de nuestros países. Otros creen que sí es necesario hacerlo pero se
confunden a la hora de votar, toda vez que no tienen claridad sobre los
principios que deben considerar para elegir bien. Otros siguen las corrientes
que imponen los medios de comunicación (casi siempre pagados o patrocinados por
las distintas vertientes políticas), mientras que otros prefieren votar en
blanco porque no desean comprometerse.
La realidad es que no
es fácil votar por una u otra opción toda vez que este mundo está plagado de
maldad y las mejores opciones, por lo general, son las menos malas, es decir,
las que atenten menos contra los principios cristianos.
Pensando en este tema,
y con el fin de ayudar a los miembros de la iglesia donde soy pastor, me he
puesto en la tarea de buscar en las Sagradas Escrituras algunos principios que
nos pueden ayudar a tomar decisiones sabias a la hora de votar:
1.
Votar es una responsabilidad cristiana. No sólo somos
ciudadanos de los cielos, sino que también tenemos una ciudadanía terrena, de
acuerdo al país en el que hayamos nacido o vivamos. Jesús fue muy claro al
respecto, él dijo: “Pues dad a César lo
que es de César, y a Dios lo que es de Dios” (Lc. 20:25). Tenemos deberes
sagrados que cumplir para con Dios y tenemos deberes ciudadanos para cumplir
con “César”, es decir, con el Estado. Las dos esferas no se contradicen. La
Biblia nos manda a honrar a Dios y a honrar al gobierno: “Teme a Jehová, hijo mío, y al Rey” (Prov. 24:21).
2.
A la hora de votar o elegir es necesario orar para que Dios
guíe todas las cosas de tal manera que tengamos gobernantes o leyes que
permitan un vivir quieto y reposado en piedad y honestidad; especialmente, que
se permita la libre predicación y difusión del Evangelio: “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y
acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que
están en eminencia para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y
honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,
el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la
verdad” (1 Tim. 2:1-4).
3.
Aunque todos los gobernantes y leyes son permitidas por Dios en su Soberana
Voluntad, algunas veces para bendición y otras veces para
castigo de los pueblos, es nuestro deber cristiano pedir y buscar la guía
divina en su Palabra para elegir bien, pues, cuando no hacemos esto actuamos
desconociendo la Voluntad preceptiva de Dios (Sus mandamientos). Algunas
elecciones Dios no las aprueba, aunque las permite: “Israel desechó el bien… Ellos establecieron reyes, pero no escogidos
por mí; constituyeron príncipes, mas yo no lo supe” (Oseas 8:3-4).
4.
Elegir impíos, es decir, hombres (o leyes) que abiertamente desafían los
mandatos del Señor, traerá tristeza y tormento sobre los
santos: “Cuando los justos se alegran,
grande es la gloria; mas cuando se levantan los impíos, tienen que esconderse
los hombres” (Prov. 28:12). Pero si elegimos autoridades o leyes que
promuevan, en lo máximo posible, la obediencia a los mandatos divinos,
contaremos con la bendición y abundancia del Señor: “Ahora, pues, he aquí el rey que habéis elegido, el cual pedisteis; ya
veis que Jehová ha puesto rey sobre vosotros. Si temiereis a Jehová y le
sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehová, y
si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servís a Jehová vuestro
Dios, haréis bien. Mas si no oyereis la voz de Jehová, y si fuereis rebeldes a
las palabras de Jehová, la mano de Jehová estará contra vosotros como estuvo
contra vuestros padres” (1 Sam. 12:13-15). Candidatos o leyes que violen
los santos principios establecidos en la Palabra, especialmente en lo
relacionado con la sociedad (la familia,
el matrimonio, la vida) no deben ser elegidos: “La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las
naciones” (Prov. 14:34).
5.
A la hora de votar por gobernantes o leyes debemos procurar elegir lo que
contribuya al bien común, a la moral y al retroceso del mal: “Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el
bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno y
tendrás alabanza de ella” (Ro. 13:3).
6. El voto en blanco es una opción cuando ninguno de los candidatos se aproxima a los principios anteriores. Votar es un asunto de conciencia. Si nuestra conciencia cristiana no nos deja votar gozosamente por ninguno de los candidatos, entonces, podemos optar por el voto en blanco. Aunque en Colombia el voto en blanco nunca se ha impuesto, es una forma de mostrar inconformidad con la clase política o las propuestas de los candidatos.
Conferencia: Solución de conflictos matrimoniales
Fecha: Viernes 26 de Agosto de 6:30 p.m. a 8:30
Lugar: Auditorio de la Iglesia Bautista la Gracia de Dios.
Cra 41 No. 46-28 A dos cuadras de las torres de Bomboná
Tel. 2163546 - 5111412 Dirigido a: Matrimonios, esposos, esposas, solteros, viudos, divorciados, adultos, niños, y todo aquel que desee aprender más del tema.
ENTRADA GRATUITA
Hogares destruidos, matrimonios que terminan en divorcio, conflictos internos en la vida matrimonial, hijos que se crían sin los dos padres, esposos que maltratan a sus esposas, esposas que no se sujetan al marido, infidelidad y muchas otras cosas más; todo esto es evidencia de que la institución sagrada del matrimonio está en crisis.
¿Qué debemos hacer? ¿Conformarnos con los altos porcentajes de divorcio, ya no sólo entre los incrédulos sino también entre los creyentes? No. La Biblia nos dice que el matrimonio es un pacto sagrado hasta la muerte, pero no sólo nos dice eso, también nos da el firme fundamento que Dios ha puesto para que en la práctica sea un pacto hasta la muerte.
Quiero invitar a todos los que desean conocer más sobre este tema, a los que están pasando por conflictos, a los que están en proceso de divorcio, a los que ya se divorciaron, a los jóvenes, a los casados y a los niños para nos acompañen el próximo viernes 26 de Agosto a las 6:30 p.m. en la Iglesia Bautista Reformada la Gracia de Dios de Medellín, y participen de otra Charla de viernes en familia.
Por favor, si usted puede le agradecería replicara esta información. Usted puede ayuda a salvar un matrimonio.
Conferencia: Esposas - La hermosura de la sujeción
Fecha: Viernes 20 de Mayo de 6:30 p.m. a 8:30
Lugar: Auditorio de la Iglesia Bautista la Gracia de Dios.
Cra 41 No. 46-28 A dos cuadras de las torres de Bomboná
Tel. 2163546 - 5111412
Dirigido a: Matrimonios, esposos, esposas, solteros, viudos, divorciados, adultos, niños, y todo aquel que desee aprender más del tema.
ENTRADA GRATUITA
Hogares destruidos, matrimonios que terminan en divorcio, conflictos internos en la vida matrimonial, hijos que se crían sin los dos padres, esposos que maltratan a sus esposas, esposas que no se sujetan al marido, infidelidad y muchas otras cosas más; todo esto es evidencia de que la institución sagrada del matrimonio está en crisis. ¿Qué debemos hacer? ¿Conformarnos con los altos porcentajes de divorcio, ya no sólo entre los incrédulos sino también entre los creyentes? No. La Biblia nos dice que el matrimonio es un pacto sagrado hasta la muerte, pero no sólo nos dice eso, también nos da el firme fundamento que Dios ha puesto para que en la práctica sea un pacto hasta la muerte. Quiero invitar a todos los que desean conocer más sobre este tema, a los que están pasando por conflictos, a los que están en proceso de divorcio, a los que ya se divorciaron, a los jóvenes, a los casados y a los niños para nos acompañen el próximo viernes 20 de Mayo a las 6:30 p.m. en la Iglesia Bautista Reformada la Gracia de Dios de Medellín, y participen de otra Charla de viernes en familia. Por favor, si usted puede le agradecería replicara esta información. Usted puede ayuda a salvar un matrimonio.
He visto por este medio que
algunos sinceros hermanos están preocupados por la confesionalidad de algunas
iglesias históricas (La confesionalidad no es algo nuevo, muchas iglesias se
identifican como confesionales desde hace varios siglos). Pues, consideran que
esto atenta contra la centralidad que las iglesias deben tener en las Sagradas
Escrituras y no en declaraciones doctrinales hechas por hombres.
Creo que esta preocupación es
loable, y también creo que la mayoría de iglesias confesionales históricas no
miran a las confesiones de fe como una autoridad igual o superior a la Biblia,
sino como declaraciones doctrinales derivadas de las Sagradas Escrituras, cuya
interpretación identificó a un grupo de iglesias; por ejemplo: El credo Niceno
identificó la doctrina respecto a Cristo de una buena parte de las iglesias
cristianas del siglo IV frente a las declaraciones heréticas de Arrio y otros
líderes cristianos.
Igualmente, confesiones de fe
como la Ausgburgo, la de Westminster o la de Londres de 1689, son declaraciones
doctrinales de lo que un grupo de iglesias creyeron que la Biblia enseña. Estas
confesiones han sido asumidas por numerosas iglesias en el mundo, las cuales
encuentran en ellas una forma sencilla, concreta y resumida de confesar lo que
creen que la Biblia enseña.
Ahora, si alguien no está de
acuerdo con alguna de las confesiones o con ninguna, no debe estar discutiendo
este asunto en las redes sociales, como si se sintiera acusado o descalificado
por las iglesias confesionales históricas. No, no debe ser así. Unas iglesias
son confesionales históricas y otras no lo son. Esta es la realidad.
Si alguien no quiere ser
confesional, pues, no lo sea. Y si a alguien no le agrada lo que alguna
confesión dice, pues, no se identifique con ella. Escriba su propia confesión o
declaración de fe.
De mi parte, soy confesional
histórico, creo en la importancia de las confesiones para la enseñanza de la
doctrina, la unidad de la iglesia local, la comunión con otras iglesias
hermanas, la defensa de la fe, la elección de un pastor y la identidad con lo
que el Espíritu Santo ha obrado en la historia de la Iglesia.
vEsto
se deja ver en que Dios creó a un hombre y a una mujer, dos personas que se
complementan sexualmente para la reproducción:
Génesis 1:27. Y
creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los
creó.
vEl
primer mandato que le da Dios a la pareja, unida en sagrado matrimonio, es que
tengan hijos, que se multipliquen y llenen esta tierra
Génesis 1:28. Y
los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y
sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en
todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
vAlgunas
parejas no pueden tener hijos, pero esto no significa que no honran al Señor,
pues, su deseo de tener hijos es ya en sí una bendición
“Él hace habitar en
familia a la estéril, que se goza en ser madre de hijos” (Sal. 113:9).
vUn
matrimonio que honra a Dios desea tener los hijos que Dios dé, pues, ellos son
la herencia del Señor, y de gran estima a los ojos de los santos
“He aquí, herencia de
Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre” (Sal. 127:3)
vUn
matrimonio desea tener hijos porque ellos son dádivas del Señor.
“Y conoció de nuevo Adán
a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set. Porque Dios (dijo
ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel” (Gén. 4:25).
vEs
mejor casarse en la juventud, pues, se pueden tener muchos hijos para la Gloria
del Señor
Salmo 127:3. He
aquí, herencia de Jehová son los hijos;
Cosa de estima el fruto del vientre.
4. Como
saetas en mano del valiente,
Así son los hijos habidos en la juventud.
5. Bienaventurado
el hombre que llenó su aljaba de ellos;
No será avergonzado
vNo
querer tener hijos en el matrimonio, cuando se está en edad fértil, es ofensivo
contra el propósito de Dios de llenar esta tierra con sus imágenes y
semejanzas. Es pecado ver el tener hijos como una carga
Gén-. 38:9-10. Y
sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se
llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra, por no dar descendencia a
su hermano.
10. Y
desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y a él también le quitó la vida.
vEn
la Biblia tener hijos es un privilegio, no una carga, porque los hijos que
tengamos son un don de Dios.
Génesis 33:5. Y
alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él
respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo.
vTener
hijos es una bendición del cielo, fruto de la benevolencia del Señor
Lucas 1:42. y
exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de
tu vientre.
vLa
formación de los hijos en el vientre es la mano directa de Dios obrando en el
cuerpo de la mujer. !Qué privilegio!
Salmo 139:13. Porque
tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
14. Te
alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.
15. No
fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
16. Mi
embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.
vDios
mira el vientre de las madres cuando están en embarazo
Gálatas 1:15. Pero
cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó
por su gracia,
Conclusiones Bíblicas
üDios
nos creó varón y hembra, para la reproducción
üDios
diseño el matrimonio, primeramente, para la reproducción
üEs
el mandato de Dios que este mundo sea lleno de sus imágenes, y para ello diseñó
el matrimonio
üUno
de los principales propósitos por el cual dos personas jóvenes deben casarse es
para honrar a Dios teniendo los hijos que él mande
üTodo
lo que sea opuesto a la concepción es contrario a la voluntad revelada de Dios
üSi
una pareja no puede tener hijos, debe gozarse en ellos, y, si es posible, puede
adoptarlos, así como Dios nos adoptó. Esa es una forma de evangelizar y traer
otras personas a Cristo
üNo
tener hijos con la excusa de que el mundo es muy malo, o que la economía va de
mal en peor, es desconfiar de la provisión que Dios ha prometido para todos los
que obedecen teniendo hijos.
La embriaguez hace que la
persona pierda el sentido de la decencia y trae maldiciones sobre la familia.
Génesis 9:20. Después comenzó Noé a labrar la tierra, y
plantó una viña;
21. y
bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda.
22. Y
Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos
que estaban afuera.
23. Entonces
Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando
hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y
así no vieron la desnudez de su padre.
24. Y
despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven,
25. y
dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos.
Beber alcohol nubla la razón
y el discernimiento espiritual, lo cual causa que la ira de Dios descienda.
Levítico 10:8. Y Jehová habló a Aarón, diciendo:
9. Tú,
y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo
de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras
generaciones,
10. para
poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio,
11. y
para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho
por medio de Moisés.
Beber vino o alcohol no es
apropiado para los que se dedican o consagran al Señor.
Números 6:2. Habla a los hijos de Israel y diles: El
hombre o la mujer que se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a
Jehová,
3. se
abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino, ni vinagre de sidra,
ni beberá ningún licor de uvas,
8.Todo
el tiempo de su nazareato, será santo para Jehová.
Una mujer que bebe alcohol
era considerada impía.
1 Samuel 1:12. Mientras ella oraba largamente delante de
Jehová, Elí estaba observando la boca de ella.
13. Pero
Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se
oía; y Elí la tuvo por ebria.
14. Entonces
le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria?
Digiere tu vino.
15. Y
Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de
espíritu; no he bebido vino ni sidra,
sino que he derramado mi alma delante de Jehová.
16.No tengas a tu sierva por una mujer impía;
Consumir vino o alcohol hace
que se cometan graves pecados como la burla destructora o el descontrol
emocional que lleva a causar alborotos.
Proverbios 20:1.El vino es
escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.
El vino o el alcohol hacen
olvidar la ley de los hombres y la Ley de Dios, con la consecuencia funesta de
conducir al pecado, tragedias, cárcel, multas, entre otros. El vino o el
alcohol nos hace actuar malvadamente contra los demás, especialmente contra los
más débiles o necesitados.
Proverbios 31:4. No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los
reyes beber vino,
Ni de los príncipes la sidra;
5. No
sea que bebiendo olviden la ley,
Y perviertan el derecho de todos los afligidos.
El vino o el alcohol son
para las personas amargadas y miserables.
Proverbios 31:6. Dad la sidra al desfallecido,
Y el vino a los de amargado ánimo.
7. Beban,
y olvídense de su necesidad,
Y de su miseria no se acuerden más.
El vino o el alcohol
esclavizan a las personas poco a poco, de tal manera que no les importa la hora
o el tiempo, estorbando la adoración a Dios y el trabajo de sus manos.
Isaías 5:11. ¡Ay de los que se levantan de mañana para
seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los
enciende!
12. Y
en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la
obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.
13. Por
tanto, mi pueblo fue llevado cautivo,
El vino o alcohol
distorsionan la verdadera masculinidad y la fuerza para trabajar; les conduce a
destruir su propia fuerza y salud por la
mezcla de bebidas; y así provocan la ira de Dios. Dios lanza lamentos y juicios
para los que se entregan a las bebidas.
Isaías 5:22. ¡Ay de los que son valientes para beber vino,
y hombres fuertes para mezclar bebida;
23. los
que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho!
24. Por
tanto, como la lengua del fuego consume el rastrojo, y la llama devora la paja,
así será su raíz como podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo; porque
desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo
de Israel.
El
vino o al alcohol entontecen al que los ingiere, hacen errar o pecar, trastorna
el sano juicio, aturden la mente, hace tropezar; y conduce a que el hombre se
deleite en las cosas más asquerosas, como el vómito.
Isaías 28:7. Pero también éstos erraron con el vino, y con
sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron
trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión,
tropezaron en el juicio.
8. Porque
toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.
Beber
vino o alcohol es característico de los falsos profetas, de los falsos
creyentes, de aquellos que se engañan a sí mismo, pensando tontamente que los
efectos dopantes del vino hacen olvidar las penas y traerá mejores días.
Isaías 56:11. Y esos perros comilones son insaciables; y
los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos,
cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado.
12. Venid,
dicen, tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como
este, o mucho más excelente.
Beber
vino o alcohol es lo opuesto de estar llenos del Espíritu Santo.
Lucas 1:15.porque será grande
delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun
desde el vientre de su madre.
Efesios 5:18.No os embriaguéis con
vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
Más
lamentos y juicios sobre los que se entregan al vino o alcohol. Para ellos son
muchos dolores, heridas innecesarias, aflicciones, turbaciones, enfermedades.
Proverbios 23:29. ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor?
¿Para quién las rencillas?
¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde?
¿Para quién lo amoratado de los ojos?
30. Para
los que se detienen mucho en el vino,
Para los que van buscando la mistura.
El
vino y el alcohol atraen con su color y aroma, al principio parece ser
inofensivo, pero luego su daño es tan grande que Dios lo compara con los
efectos nocivos del veneno de una serpiente mortal.
Proverbios 23:31. No mires al vino cuando rojea,
Cuando resplandece su color en la copa.
Se entra suavemente;
32. Mas
al fin como serpiente morderá,
Y como áspid dará dolor.
El
vino y el alcohol nubla la mente, hace que las personas pierdan el sentido de
la realidad; y lleva a la persona a hablar cosas sucias y malas que ni siquiera
quiere hablar en sano juicio.
Proverbios 23:33.Tus ojos mirarán
cosas extrañas, Y tu corazón hablará perversidades.
El
vino y el alcohol tienen un poder esclavizante tal que, aunque produzca
dolores, destruya la razón, dañe las familias y cause aflicción; una vez se ha
digerido, volverá a atrapar en sus mortales trampas
Proverbios 23:34. Serás como el que yace en medio del
mar,
O como el que está en la punta de un mastelero.
35. Y
dirás: Me hirieron, mas no me dolió;
Me azotaron, mas no lo sentí;
Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.
Tomar
una copa de vino puede ser algo lícito, pero no necesariamente conveniente.
Especialmente cuando vivimos en Latinoamérica, una cultura donde las personas
toman vino o alcohol con el fin de emborracharse. Tomar, aunque sea una cerveza
o una copa de vino, puede ser causa de tropiezo para muchos que nos observan, e
incluso para uno mismo, si hemos tenido problemas con el alcohol previamente.
1 Corintios 6:12. Todas las cosas me son lícitas, mas no todas
convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de
ninguna.
13. Las
viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como
a las otras destruirá Dios.
El
ser humano no debe ser dominado por nada, mucho menos por el alcohol. Para
evitar ser dominado por este vicio es mejor dejarlo por completo, pues, el vino
tiene un potencial subyugador. No hay nada más lamentable que haber sido
impactado por el evangelio, abandonar los vicios de la carne, y nuevamente caer
en ellos. Esto conduce a un estado de peor maldad.
2 Pedro 2:19. Les prometen libertad, y son ellos mismos
esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo
del que lo venció.
20. Ciertamente,
si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el
conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son
vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.
21. Porque
mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después
de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.
22. Pero
les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la
puerca lavada a revolcarse en el cieno.
Si
bien es cierto que en la Biblia no hay un mandato o Ley que prohíba
expresamente el tomar vino o alcohol (si prohíbe las borracheras), es mejor
andar conforme a los principios más elevados de la Palabra de Dios, conforme al
Espíritu de Dios, buscando la máxima honra para Dios y evitando hacer daño a
los más débiles o pequeños; pues, si hacemos esto, recibiremos grandes y
terribles juicios de parte del Señor.
1 Corintios 8:9. Pero mirad que esta libertad vuestra no venga
a ser tropezadero para los débiles.
10. Porque
si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de
ídolos (o bebiendo vino o alcohol), la conciencia de aquel que es débil, ¿no
será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? (¿No será estimulado a
beber vino hasta embriagarse?)
11. Y
por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió.
12. De
esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia,
contra Cristo pecáis.
13. Por
lo cual, si la comida (o el alcohol) le es a mi hermano ocasión de caer, no
comeré carne jamás (no beberé vino jamás), para no poner tropiezo a mi hermano.
Marcos 9:42.Cualquiera que haga
tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le
atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.
Hogares destruidos, matrimonios que terminan en divorcio, conflictos internos en la vida matrimonial, hijos que se crían sin los dos padres, esposos que maltratan a sus esposas, esposas que no se sujetan al marido, infidelidad y muchas otras cosas más; todo esto es evidencia de que la institución sagrada del matrimonio está en crisis. ¿Qué debemos hacer? ¿Conformarnos con los altos porcentajes de divorcio, ya no sólo entre los incrédulos sino también entre los creyentes? No. La Biblia nos dice que el matrimonio es un pacto sagrado hasta la muerte, pero no sólo nos dice eso, también nos da el firme fundamento que Dios ha puesto para que en la práctica sea un pacto hasta la muerte. Quiero invitar a todos los que desean conocer más sobre este tema, a los que están pasando por conflictos, a los que están en proceso de divorcio, a los que ya se divorciaron, a los jóvenes, a los casados y a los niños para nos acompañen el próximo viernes 30 de Octubre a las 6:30 p.m. en la Iglesia Bautista Reformada la Gracia de Dios de Medellín, y participen de otra Charla de viernes en familia.
Por favor, si usted puede le agradecería replicara esta información. Usted puede ayuda a salvar un matrimonio.
"…porque Tuyo es el
reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén".
Mateo 6:13
Este modelo para los adoradores de la Divinidad concluye con una
doxología o adscripción de alabanza a Aquél a quien va dirigida, evidenciando
la completitud de la oración. Cristo enseñó aquí a sus discípulos no sólo a pedir
por las cosas necesarias para ellos, sino a atribuir a Dios lo que es propiamente
Suyo. La acción de Gracias y la alabanza son una parte esencial de la oración. Particularmente
esto debería tenerse en cuenta en toda adoración pública, ya que la adoración a
Dios es su deber expreso. Seguramente si le pedimos a Dios que nos bendiga, lo
menos que podemos hacer es bendecirlo también. “Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los
lugares celestiales en Cristo,…" exclama San Pablo (Ef. 1:3). Pronunciar bendición sobre Dios no es sino el
eco y reflejo de su gracia hacia nosotros. La alabanza devota, como la expresión
de afectos espirituales elevados, es el idioma propio del alma en comunión con
Dios.
Las perfecciones de esta oración como un todo y la plenitud maravillosa
de cada cláusula y palabra en ella no son percibidas dándoles solo un vistazo rápido
y descuidado, sino que llegan a ser manifiestas sólo por una meditación reverente.
Esta doxología puede ser considerada al menos en tres formas: (1) como una
expresión de una alabanza santa y gozosa; (2) como una súplica y argumento para
vigorizar las peticiones; y (3) como confirmación y declaración de confianza en
que la oración será escuchada. En esta oración el Señor nos da la quintaesencia[1]
de la verdadera oración. En las oraciones dadas por el Espíritu en los Salmos del
Antiguo Testamento, la oración y la alabanza están continuamente unidas entre
sí. En el Nuevo Testamento, el Apóstol Pablo nos da la siguiente instrucción autoritativa:
"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante
de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias." (Fil. 4:6). Todas las oraciones de santos eminentes,
registradas en la Biblia, se entremezclan con la adoración de Aquel que habita
en las alabanzas de Israel (Sal. 22:3).
En esta oración modelo, Dios es hecho tanto el Alfa como la Omega.
Esta Abre dirigiéndose a Él como nuestro Padre en el cielo; termina alabándole
como el glorioso rey del universo. Entre más estén Sus perfecciones ante nuestros
corazones, más espiritual será nuestra adoración y más reverentes y fervientes
nuestras súplicas. Cuanto más el alma se dedica a la contemplación de Dios
mismo, más espontánea y sincera será su alabanza. “Perseverad en la oración,
velando en ella con acción de gracias;…" (Col. 4:2). ¿No es nuestro fracaso en este punto el que
es tan a menudo la causa de que la bendición se nos retenga? “Te alaben los
pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben. La tierra dará su fruto; Nos
bendecirá Dios, el Dios nuestro. " (Sal. 67:5, 6). Si no alabamos a Dios por Sus misericordias,
¿cómo podemos esperar que nos bendiga con Sus misericordias?
"Porque Tuyo es el Reino…" Estas palabras establecen el
derecho y la autoridad universal de Dios sobre todas las cosas, por medio de
las cuales el dispone de ellas en función de su placer. Dios es el Soberano Supremo
de la creación, la providencia y la gracia. El reina sobre los cielos y tierra,
estando todas las criaturas y las cosas bajo su control total. Las palabras
"…y el poder…" hacen alusión a la suficiencia infinita de Dios para ejecutar
Su derecho soberano y para hacer su voluntad en el cielo y en la tierra. Puesto
que él es el Todopoderoso, él tiene la habilidad de hacer todo lo que le
plazca. Él nunca duerme ni se cansa (Sal. 121:3, 4); nada es demasiado difícil
para él (Mateo 19:26); nadie le puede resistir (Dan. 4:35). Todas las fuerzas que se oponen a él y a la
salvación de la Iglesia él puede derrocarlas. La frase "…y la gloria…",
expone Su inefable excelencia: ya que él tiene soberanía absoluta sobre todos y
suficiente poder para disponer de todo, es por lo tanto el todo-glorioso. La
gloria de Dios es el gran objetivo de todas Sus obras y caminos, y de Su
gloria, es siempre celoso (Isa. 48:11, 12).
A él pertenece la gloria exclusiva de ser El que responde la oración.
A continuación notemos que la doxología es introducida por la
conjunción porque, la cual aquí tiene la fuerza de “debido a que…” o “por el
hecho de que…” Tuyo es el reino, etc. Esta doxología no es sólo un
reconocimiento de las perfecciones de Dios, sino una súplica más poderosa del
porqué nuestras peticiones deben ser oídas. Cristo está enseñándonos aquí a
utilizar el porqué de la argumentación. Tú eres capaz de conceder estas peticiones,
porque Tuyo es el Reino, etc. Si bien la doxología sin duda pertenece a la
oración como un todo y se puso para vigorizar las siete peticiones, sin
embargo, nos parece que tene referencia especial y más inmediata a la última:
"…y líbranos del mal…”: “…porque tuyo es el Reino…” Oh Padre, el número y
la potencia de nuestros enemigos son realmente grandes, y son lo más formidables
debido a la perfidia de nuestros propios corazones malvados. Sin embargo, nos
sentimos alentados a implorar Tu ayuda contra ellos, porque todos los intentos
realizados por el pecado y Satanás contra nosotros son realmente agresiones a
tu soberanía y dominio sobre nosotros y la promoción de tu gloria a través de
nosotros.
"Porque Tuyo es el reino, y el poder, y la gloria…" ¡Qué
aliento tenemos aquí! Dos cosas especialmente inspiran la confianza hacia Dios
en la oración: la conciencia de que él está dispuesto y que es capaz. Ambos son
insinuados aquí. El que Dios nos ordene, a través de Cristo su Hijo, dirigirnos
a él como nuestro Padre, es una indicación de Su amor y una garantía de Su
cuidado por nosotros. Pero Dios también es el Rey de reyes, que posee poder
infinito. Esta verdad nos asegura su suficiencia y garantiza su capacidad. Como
el Padre, El provee para sus hijos; como el Rey, defenderá sus súbditos. “Como
el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen. "
(Sal. 103:13). “Tú, oh Dios, eres mi
rey; Manda salvación a Jacob." (Sal. 44:4). Es para el propio honor y gloria de Dios que
él manifiesta su poder y se muestra a Sí mismo fuerte en su propio nombre.
"Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en
nosotros, a él sea la gloria en la Iglesia en Cristo Jesús por todas las
edades, por los siglos de los siglos. Amen" (Ef. 3:20, 21).
¡Qué instrucción tenemos aquí! En primer lugar, se nos enseña a vigorizar
nuestras peticiones con argumentos tomados de las perfecciones divinas. El reinado
universal de Dios, Su poder y Su gloria deben ser convertidos en súplicas prevalecientes
para obtener las cosas que necesitamos. Debemos practicar lo que Job buscó
hacer: "Expondría mi causa delante de él, Y llenaría mi boca de
argumentos." (Job 23:4). En segundo
lugar, somos claramente dirigidos a unir petición y alabanza. En tercer lugar,
se nos enseña a orar con la mayor reverencia. Ya que Dios es un Rey tan grande
y poderoso, que debe ser temido (Isa. 8:13).
Por lo tanto, lo que se deduce es que tenemos que postrarnos ante él en
completa sumisión a su voluntad soberana. Cuarto, se nos instruye realizar una
entrega y sometimiento completos de nosotros mismos a Él; de lo contrario no hacemos
sino burlarnos de Dios cuando reconocemos verbalmente su dominio sobre nosotros
(Isa. 29:13). Quinto, orando así,
estamos capacitados para hacer de su gloria nuestra principal preocupación, esforzándonos
así a caminar para que nuestras vidas muestren su alabanza.
"…por todos los siglos..." Cuán marcado es el contraste
entre el Reino, el poder y la gloria de nuestro Padre y el dominio fugaz y la
gloria evanescente de los monarcas terrenales. El Ser glorioso a Quien nos
dirigimos en la oración, es " Desde el siglo y hasta el siglo,… Dios "
(Sal. 90:2). Cristo Jesús, en quien Él
es revelado y a través de quien la oración es ofrecida, "…es el mismo ayer, y hoy,
y por los siglos.” (Heb. 13:8). Cuando
oramos correctamente, miramos más allá del tiempo a la eternidad y medimos las
cosas presentes por su conexión con el futuro. ¡Cuán solemnes y expresivas son
estas palabras por todos los siglos! Los reinos terrenales se desmoronan y
desaparecen. El poder de la criatura es insignificante y momentáneo. La gloria
de los seres humanos y de todas las cosas mundanas se desvanece como un sueño.
Pero el Reino y el poder y la gloria de Jehová no son susceptibles ni de cambiar
ni de disminuir, y no tienen fin. Nuestra esperanza bendita es esa, cuando el
primer cielo y la tierra hayan pasado, el Reino y el poder y la gloria de
Dios serán conocidos y adorados en su maravillosa realidad por toda la
eternidad.
"…Amén." Esta palabra da entender las dos cosas
necesarias en la oración, es decir, un deseo ferviente y el ejercicio de la fe.
Para la palabra hebrea Amén (a menudo traducida "verdaderamente" o
"de verdad" en el Nuevo Testamento) significa "que así sea"
o " asíserá."
Este significado doble de súplica y expectación se insinúa claramente en el uso
del doble amén en Salmos 72:19: "Bendito su nombre glorioso para siempre,
y toda la tierra sea llena de Su gloria. Amén y Amén." Dios ha determinado
que será así, y toda la Iglesia expresa su deseo: "Que así sea." Este
"Amén" pertenece y se aplica a cada parte y cláusula de la oración:
"santificado sea tu nombre. Amén", y así sucesivamente. Al pronunciar
el Amén, tanto en oraciones públicas como en privadas, expresamos nuestros
deseos y afirmamos nuestra confianza en el poder y la fidelidad de Dios. Es en
sí misma una petición condensada y enfática: al creer en la veracidad de las
promesas de Dios y descansar en la estabilidad de Su gobierno, compartimos y
reconocemos ambas nuestra confianza y esperanza en una respuesta de gracia.
[1]
“En la Edad Media, la quintaesencia (latín quinta essentia) era un elemento
hipotético, también denominado éter. Se le consideraba un hipotético quinto
elemento o "quinta esencia" de la naturaleza, junto a los cuatro
elementos clásicos: tierra, agua, fuego y aire. (recuperado de: http://es.wikipedia.org/wiki/Quintaesencia)
el 29 de marzo de 2015)