sábado, 18 de mayo de 2013

¿Qué quiere decir que algunas personas son Predestinadas? ¿Qué significa la doctrina de la Predestinación?


Bendiciones para usted, Pastor Benitez
Primeramente quiero darle gracias, por el tiempo que se toma para poder contestar nuestras preguntas, y al mismo tiempo podamos crecer mas en el conocimiento de las SANTAS ESCRITURAS.....
DIOS LE BENDIGA GRANDEMENTE!!!!
Mis preguntas, e inquietudes son las siguientes: Hay un artículo en el cual usted menciona lo siguiente:
(Ahora podemos llevar el evangelio a todo lugar y creeráan en él los que DIOS haya predestinado para salvación )
Quisiera que porfavor me ayude, me oriente, y me explique que quiere decir CON  LOS QUE  DIOS HAYA PREDESTINADO?
Muchisimas Gracias nuevamente por su tiempo, Y disculpmeme Pastor Benitez, si no me p ude expresar adecuadamente.
DIOS LE BENDIGA, YLE GUARDE....
Atentamente
Su Servidora...Maria Elena




Apreciada María Elena,

Gracias por enviarnos su pregunta.

En la biblia se nos dice que todos los hombres nacen alejados de Dios, entregados al pecado y no hay nadie que por sí mismo busque a Dios:

Romanos 3:10. Como está escrito: 
No hay justo, ni aun uno;
11. No hay quien entienda. 
No hay quien busque a Dios.
12. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; 
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Jesús mismo afirmó que nadie puede venir a él si el Padre no le trae, pues, todos los seres humanos carecemos de la capacidad innata de creer en Cristo:

Juan 6:44. Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.
Juan 6:64. Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
65. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.

Ahora, si sólo el poder de Dios puede atraer a las personas a Cristo, conduciéndolas al arrepentimiento y a la salvación, la pregunta que nos hacemos es: ¿Porqué Dios no atrae a todos los hombres al arrepentimiento y hacia Cristo? Los que son atraídos por el Padre a Cristo ¿Con base en qué son atraídos?
Como ya hemos visto en Romanos 3, la razón por la cual son atraídos a Cristo no es por la bondad o justicia personal, pues, no hay uno sólo que sea justo o bueno. Tampoco son atraídos por el Padre porque él haya visto en ellos la disposición de creer en Cristo o buscarlo a él, pues, Pablo también nos dice que no hay quien busque a Dios. Entonces ¿cuál es la causa por la cual unos son atraídos a Cristo por el Padre y otros no lo son? La única respuesta que podemos dar es la que la Biblia da:

Efesios 1:3. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4. según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
5. en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,
6. para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,
7. en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,
8. que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,
9. dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en si mismo,
10. de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.
11. En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,
12. a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.


Si, aunque la doctrina de la predestinación no nos gusta, y preferiríamos borrar esa enseñanza de la Biblia, la verdad es que las Sagradas Escrituras las enseñan desde el principio y hasta el fin. Dios escogió a Abraham para mostrarse ante él como el único Dios verdadero, pero no se le manifestó de esa manera especial a los pueblos paganos, vecinos de Abraham. Dios escogió a la nación de Israel para que fuera receptora de la verdad revelada, pero dejó en oscuridad a las naciones del resto del planeta. Dios envió ángeles que pregonaran ante los pastores que había nacido el rey del mundo, pero no se le manifestó de esa manera a Herodes.
¿Porqué a unos sí y a otros no? La única respuesta que la Biblia da es el Soberano consejo y la soberana voluntad del santo Dios. Él diseñó un plan perfecto para salvar a un pueblo para sí, redimiéndoles a través del sacrificio de Cristo y dándoles el don de la fe (Ef. 2:8), y concediéndoles el arrepentimiento (Hch. 11:18).
El apóstol Pablo explica de manera contundente, y nada agradable para nosotros, la doctrina de la predestinación al afirmar que de algunos Dios tiene misericordia y a otros los endurece:

Romanos 9:18. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.

Y Pablo presenta algunos ejemplos en el Antiguo Testamento que confirman esta verdad: Dios escogió a Jacob para ser receptor de su amor electivo, pero aborreció a Esaú. Dios amó a Israel y le dio el arrepentimiento, pero endureció el corazón del Faraón. La pregunta es: ¿Porqué unos sí y otros no? Pablo responde con palabras fuertes:

Romanos 9:13. Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
14. ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera.
15. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.
16. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

¿De quiénes se compadece Dios y los lleva a Cristo? De aquellos a los cuales ha amado desde la eternidad porque los escogió para salvación. ¿Con base en qué Dios escogió a unos y abandonó a los otros en su incredulidad? Pablo responde:

Romanos 9:11. (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama),
12. se le dijo: El mayor servirá al menor.
16. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

Pero, podemos estar pernsando ¿Qué injusto es Dios? ¿Cómo va a escoger a unos para atraerlos a Cristo y a los otros los abandonará en el endurecimiento de sus corazones? Nuevamente el apóstol Pablo responderá con palabras nada agradables para nuestros humanistas oídos:

Romanos 9:19. Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad?
20. Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?
21. ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?
22. ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción,
23. y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria,


Ahora, si bien es cierto que Dios ha elegido a algunos para salvación y a los otros los abandonó en su pecado e incredulidad para que reciban el justo juicio de sus pecados, esto no significa que el hombre no es responsable de arrepentirse y venir a Cristo, pues, “Dios manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hch. 17:30). Jesús dijo: “Venid a mí, todos los que estáis trabajados y cargados” (Mt. 11:28). Jesús comisionó a la iglesia diciendo: “Id, y haced discípulos a todas las naciones” (Mt. 28:19).
Por lo tanto, la doctrina de la predestinación no nos puede conducir a las siguientes erróneas conclusiones que algunos humanistas extraen:

-       Si Dios ha escogido a algunos para salvación ¿significa esto que no debemos predicar el evangelio a todas las personas, sino sólo a los elegidos? No, es nuestro deber predicar a todos los hombres, en todo lugar, pues, nosotros no conocemos quiénes son los elegidos, solo Dios lo sabe.
-       Si Dios ha escogido a algunos para salvación y a los otros los abandonó en su incredulidad, entonces no debemos predicar el evangelio porque los elegidos vendrán efectivamente a Cristo. No, porque Dios ha determinado que el medio común a través del cual los elegidos creerán es la predicación del evangelio, por lo tanto, debemos predicarlo a todas las personas.
-       Si Dios ha abandonado a algunos en su incredulidad porque no es escogido, entonces no debemos predicarles el evangelio, porque de todas maneras no creerán. No, porque nosotros no sabemos quiénes son elegidos y quiénes son reprobados. Nuestro deber es proclamar el evangelio, y hacerlo con tal convicción como si todos pudieran creer.

Su servidor en Cristo,
Julio César Benítez

Nota: Usted puede ver la respuesta a esta y otras preguntas ingresando a: http://forobiblico.blogspot.com/

viernes, 17 de mayo de 2013

¿Nacen todos los seres humanos en estado de condenación incluyendo a los elegidos?


Saludos hermano Julio, tengo unas dos inquietudes que me gustaría conocer su respuesta, primero:¿nacen todos los seres humanos en un estado de condenación,si de entre ellos DIOS ha predestinado a algunos para vida eterna? y lo otro es,¿que importancia tiene el versículo de Marcos 1:44,en una exposición de este libro?,gracias por su colaboración,esperare su respuesta bendiciones. (Javier, Facebook)

 
 
Apreciado hermano Javier,

 

Gracias por enviarnos sus preguntas.

Empecemos por la primera pregunta: ¿Nacen todos los seres humanos en estado de condenación, así Dios haya predestinado a algunos entre ellos?

Es una pregunta bastante interesante y forma parte de las ancestrales discusiones entre los infralapsarios y los supralapsarios. Desde los tiempos de la reforma propestante en el siglo XVI los teólogos debatieron ardientemente a favor de una u otra teoría, es decir, el decreto de predestinación precedió o fue después del decreto de la caída; en otras palabras ¿cuándo Dios decretó salvar a unos y condenar a otros lo hizo teniendo en cuenta la caída o no? El Dr. Berkhof resume esta discusión de esta manera: “Según los supralapsarianos, Dios, aún en el decreto de creación y en el de permiso de la caída, tenía su mirada fija sobre cada una de los elegidos, individualmente, de tal manera que no hubo un solo momento en el decreto, en que ellos no conservaran una relación especial con Dios como sus amados. Por otra parte, los infralapsarianos, sostienen que este elemento personal no apareció en el decreto sino hasta después del decreto de creación y del que permitió la caída. En los decretos mismos, el elegido está incluído simplemente en la masa total de la humanidad y no aparece como objeto especial del amor de Dios”[1].

Aunque la mayoría de las iglesias reformadas históricas adoptaron la posición infralapsaria, no se condenó a los que se idenfiquen con la supralapsaria, pues, ambas interpretaciones tienen bastante apoyo bíblico.

Pero, hablando en términos más sencillos, y acudiendo a la Biblia como máxima norma en materia de fe y conducta, podemos afirmar lo siguiente:

Todos los hombres nacen en condición de pecado, bajo la ira de Dios, enemigos de todo lo santo y dignos del infierno:

-       “… todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” (Ro. 3:9-12).

-       Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potesta del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás(Ef. 2:1-3)

 

Jesús muchas veces afirmó que él vino a salvar a pecadores, “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10). La condición en la cual nacen todos, elegidos o reprobados, es de perdición.

 

Por cierto, la doctrina de la redención y la propiciación nos dejan ver que la muerte de Cristo en cruz fue necesaria porque aquellos a los cuales él quería salvar se encontraban en estado de perdición, condenación y ruina espiritual.

 

Todos nacen muertos en delitos y pecados, condenados por la ira de Dios, pero cuando el decreto de elección se hace visible en la vida del elegido, a través de la conversión a Cristo y el arrepentimiento de los pecados, pasamos de “muerte a vida” (Juan 5:24; 1 Jn. 3:14).

 

Ahora, esto no echa por tierra la verdad bíblica que los elegidos son amados por Dios, incluso antes de su conversión, pues, él nos conoce desde antes de la fundación del mundo. El apóstol Pablo dice en Efesios capítulo 2 que éramos hijos de ira, pero también dice “Dios que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecado” (v. 4). Pablo también afirma que Dios amó a Jacob, antes que hubiese hecho bien o mal (Ro. 9:11, 13). Por lo tanto, los elegidos están puestos en un lugar especial de amor en el corazón de Dios, desde el mismo decreto eterno; pero esto no significa que las personas nacen en estado de salvación, sino que efectivamente serán salvos por Dios, quien les dará el don de la fe y el verdadero arrepentimiento.

 

Ahora, muchos niños elegidos mueren en su tierna infancia, pero aunque ellos no pueden profesar fe en Cristo, la gracia de la elección hecha efectiva a través de la obra de Cristo, opera en el bebé de manera especial regerando su corazón e implantando en él la fe en Jesús.

 

Su servidor en Cristo,

Julio César Benítez


 

Nota: Usted puede ver la respuesta a esta y otras preguntas ingresando a: http://forobiblico.blogspot.com/



[1] Berkhof, Luis. Teología Sistemática. Página 141

jueves, 16 de mayo de 2013

¿Qué es el neo calvinismo? ¿Cómo identificar el neo calvinismo? ¿Cuáles son los peligros del neo calvinismo?


Hermano Julio quiero si el es posible de ayudarme con información sobre el (neo calvinismo)si es verdad que se esta introduciendo dentro de algunas de las congregaciones reformadas,y cuales son estas, agradezco su atención y colaboración. (Javier – Facebook)





Gracias por enviarnos su interesante pregunta.

En años recientes la palabra “neocalvinismo” ha empezado a sonar con alguna fuerza, especialmente entre los bautistas reformados de Inglaterra y algunos en USA. Es difícil determinar todo lo que incluye el término, pues, para algunos hace referencia al nuevo movimiento de reforma que está extendiéndose por muchas naciones, incluyendo a algunas latinoamericanas como Rep. Dominicana, Colombia, Perú, etc. Es decir, los que en este sentido usan el término neo calvinistas se refieren al reciente despertar que hay en algunas iglesias evangélicas hacia las doctrinas de la gracia y el pensamiento reformado.

Por otro lado, este término hace referencia a algunas tendencias contemporáneas que, según los analistas del calvinismo, están imponiendo algunos de los líderes más connotados entre las iglesias de corte reformado (John Piper, Wyne Grudem, Tim Keller,  entre otros). Estas nuevas tendencias son, entre otras: el cultivo o proyección de la imagen internacional de un pastor o predicador prominente, cierta apertura a un pluralismo evangélico reformado tanto en doctrina como en conducta, flexibilidad en algunos temas fundamentales de la fe reformada (soteriología, escatología, etc), amplitud en la forma de celebrar el culto de adoración, especialmente al adoptar ritmos modernos populares para la música en la adoración; creencia en un continuismo moderado de los dones carismáticos; psicologización de la consejería bíblica, "mundanalización" de los jóvenes vistiendo y usando atuendos en el cuerpo como los incrédulos. 
No sería conforme a la verdad afirmar que los predicadores mencionados entre paréntesis estén de acuerdo con todas estas tendencias, sino que, los analistas del neocalvinismo consideran que ellos están involucrados en una o varias de estas preocupantes tendencias.

Bueno, el tema es difícil de tratar, especialmente porque en este momento hay un despertar generalizado en el mundo evangélico hacia las doctrinas de la gracia. Obviamente, esto trae como consecuencia que cristianos de diferentes trasfondos denominacionales empiecen a identificarse como reformados o calvinistas; por lo tanto, no es extraño hoy día encontrar sacerdotes anglicanos que se identifican como reformados, los cuales conservan las formas litúrgicas elaboradas de la iglesia de Inglaterra. También encontraremos pentecostales que se hacen llamar reformados, es decir, pastores que tienen una forma particular de adorar al Señor, o que hablan en lenguas, pero a la vez tienen los cinco puntos del calvinismo. Lo mismo sucede con otras denominaciones.
Ahora,  todo cristiano de trasfondo reformado debe experimentar gozo al saber que muchas iglesias están abandonando las doctrinas humanistas del arminianismo y están empezando a comprender las verdades gloriosas del evangelio centrado en Cristo y no en el hombre; este es el evangelio al cual denominamos “las doctrinas de la Gracia”.
Pero, surge un asunto que es de gran importancia y que los pastores y teólogos reformados debemos empezar a considerar en serio: ¿Debemos permanecer impasibles frente a la introducción de creencias o prácticas ajenas a nuestra preciosa doctrina y permitir que la fe reformada se convierta en una colcha llena de retazos de diferentes formas y colores, con el fin de que todas las denominaciones con sus trasfondos particulares quepan dentro de lo que llamamos las Iglesias Reformadas, o, por el contrario, debemos procurar establecer una clara diferencia entre lo que es el movimiento histórico de la reforma y las iglesias que aceptan algunas doctrinas calvinistas?
Esto puede sonar jactancioso, orgulloso y exclusivista para algunos, especialmente porque estamos viviendo en mundo pluralista. Pero, creo que una de las cosas que más daño le está haciendo actualmente a la iglesia de Cristo es esa capacidad de mimetizarse que han desarrollado las iglesias actuales en medio de un mundo en constante cambio, es decir, las iglesias de hoy día no quieren quedarse atrás en ninguna de las innovaciones que algunos “predicadores” de talla internacional introducen a través de la televisión, el internet u otros medios.
Pondré un ejemplo de lo que quiero decir: hace algún tiempo visité una ciudad de la costa atlántica colombiana. El domingo quise congregarme en una iglesia bautista, donde pudiera adorar al Señor con mis hermanos, cantando preciosos himnos y escuchando una predicación expositiva centrada en Cristo, pues, eso es lo que ha caracterizado a las iglesias bautistas. Pero, oh, no grata sorpresa, el tiempo de cantos, danzas y espectáculo duró más de una hora, no se entonaron los preciosos himnos que han caracterizado a la liturgia bautista, sino que al ritmo de tambores, guitarras eléctricas, panderos y guiados por un grupo de baile, se entonaron dos o tres canciones cuyas emotivas y lacónicas estrofas se repitieron una, dos, tres, y no se cuántas veces más. Al final de la “predicación”, si pudiera llamarse así, el pastor concluyó con un triste espectáculo de sanaciones, liberaciones y otras cosas características de algunos movimientos extremos carismáticos.
Realmente, en esencia, esta no es una iglesia bautista, sino carismática, que en un tiempo fue bautista. Estas iglesias creen que son bautistas porque forman parte de una denominación que hace mucho tiempo lleva ese nombre, pero no son bautistas, ellos no tienen los distintivos que han caracterizado a este movimiento evangélico. El nombre que la iglesia tiene en la puerta, lastimosamente, ya no indica lo que ellos son, pues, cuando uno va a entrar a una iglesia bautista, espera encontrar un culto muy ordenado, con himnos, predicación expositiva de la Biblia, y otros elementos propios de dicha fe.
Lo mismo me sucedió alguna vez cuando fui a dar una conferencia en la hermosa ciudad colombiana de Bucaramanga. Estaba explicándo a los pastores las similitudes y diferencias doctrinales entre los bautistas y los presbiterianos. Una de las cosas que mencioné fue el tema del bautismo, es decir, que los presbiterianos practican el paidobautismo (infantes), mientras que los bautistas solo bautizan a creyentes, a lo cual, una “anciana” de la iglesia presbiteriana replicó diciendo que ellos no bautizaban niños, sólo jóvenes o adultos y por inmersión. Quedé perplejo ante esta anotación, pues, si ellos no bautizan niños, ni conservan los distintivos de los estándares de Westminster, entonces no son presbiterianos. Debieran cambiar el nombre de la iglesia, pues, ahora son bautistas o carismáticos.
Esta tendencia actual de usar un nombre denominacional que nada tiene que ver con lo que creen o practican es catastrófico, pues, está produnciendo confusión en el pueblo evangélico, e incluso, entre los no creyentes. Si una iglesia cambia su doctrina o práctica, por la razón que sea, también debe cambiar su nombre.
Lo mismo está sucediendo con el actual movimiento reformado. Algunas iglesias que por un tiempo fueron bautistas o presbiterianas reformadas, ahora están meguando en su teología histórica, con el  fin de adaptarse al hombre y la sociedad contemporánea. Por ejemplo, el movimiento carismático dentro de la iglesia evangélica ha sido muy fuerte, y actualmente un alto porcentaje de evangélicos se identifican con esta forma de fe, esto ha conducido a muchos teólogos y predicadores reformados a suavizar su posición “cesacionista” y buscar un espacio para el diálogo ecuménico, tratando de establecer puentes entre estas dos visiones. Estos puentes se están construyendo a través de abandonar la doctrina cesacionista, reemplazóndola por un continuismo moderado, es decir, dar por sentado que hoy día Dios puede estar dando dones milagrosos a ciertas personas en particular, incluso, la capacidad de hablar en nuevas lenguas y dar profecías. Aunque algunos de estos predicadores reformados, en la práctica, no hablan en lenguas, ni creen tener dones de sanación, con su postura ambigua, acolitan o respaldan las prácticas erráticas de algunos carismáticos que tanto daño han causado al pueblo de Dios.
Y creo que en esto muchos estudiosos y hermanos carismáticos estarán de acuerdo conmigo: La presencia de iglesias cesacionistas que frecuentemente denuncian los excesos del movimiento de "pentecostés" es una bendición para el cuerpo de Cristo, pues, ayuda a evitar que una emotividad exacerbada los lleve a errores catastróficos en una falsa depedencia del Espíritu Santo. Es verdad que carismáticos y reformados no están de acuerdo frente al tema de la continuidad o no de los dones, pero gran bendición hay para la iglesia en general con la presencia de los cesacionistas; somos como un freno para los excesos. 
En el campo de la adoración la situación no es mejor. Algunas iglesias que se hacen llamar reformadas han abandonado la sencillez del culto bíblico, tal y como ha sido practicado por nuestras iglesias durante varios siglos, para ser reemplazado por un tiempo en el cual las personas dan rienda suelta a sus emociones, cantando canciones invadidas de cortos mensajes, centrados en la “capacidad” que tiene el adorador para amar a Dios. O, es posible que se canten himnos o cánticos con un buen contenido bíblico, pero acompañados de ritmos musicales e instrumentos que distraen a la congregación de la centralidad en Cristo, para enfocarse en el alto sonido de los instrumentos, el ritmo acelerado de la batería u otros efectos típicos de la música contemporánea que nada tienen que ver con la verdadera adoración.
Ahora, no estoy condenando a las iglesias que practican esta clase de adoración, sólo estoy diciendo que esto no es lo que las iglesias reformadas han hecho en la historia, por lo tanto, si una iglesia practica esta clase de culto, lo más recomendable es que no lleve el apellido "reformado", porque confunde a las personas, confunde a los creyentes y a los incrédulos. 
Las iglesias reformadas históricas tienen una forma particular de adorar al Señor, tienen una doctrina clara y contundente respecto a los dones carismáticos, y además, tienen gran aprecio por la Ley del Señor. La fe reformada considera que los diez mandamientos no son un medio de salvación, pero sí tienen una función importante en la vida cristiana. La Ley de Dios es altamente apreciada por nosotros, pues, ella nos muestra la necedidad que tenemos de Cristo el Salvador, ella frena el pecado en el mundo y ella se convierte en una regla que nos ayuda a medir el amor que tenemos hacia Cristo.
Las iglesias reformadas históricas tenemos un amor y un profundo respeto por el día del Señor. Creemos que la Biblia enseña claramente que los creyentes deben dedicar un día especial para adorar a Dios (sabatt), que es el domingo, nuestro sábado cristiano. Si bien es cierto que a Dios lo debemos adorar todos los días, Dios ha mandado que lo adoremos de manera especial todo un día, al cual la Biblia le llama “santo”, “agradable”. Si una iglesia, así crea en los cinco puntos del calvinismo, no tiene ese amor profundo y respeto por este día santo, entonces no debe llamarse reformada. Puede usar otro nombre, pero no el nombre reformado.
Amamos a todos los hermanos en la fe, y consideramos que las iglesias cristianas que tienen las doctrinas fundamentales de la Biblia, forman parte del cuerpo de Cristo, pero siendo que existe una variedad dentro de ella, es preciso, por amor a la verdad y la pureza de la fe, que cada una use un nombre que la identifique realmente con lo que ella es.
No debemos usar nombres que no nos corresponden. Una iglesia carismática no debe usar el nombre bautista, una iglesia que no bautiza infantes ni tiene un gobierno por ancianos no debe llamarse presbiteriana, una iglesia que no tiene los distintivos históricos de la fe reformada, no debe usar ese nombre, así tenga algunos elementos del calvinismo.

 Su servidor en Cristo,
Julio César Benítez

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miércoles, 15 de mayo de 2013

¿Puede un cristiano mentir cuando se trate de un asunto de vida o muerte? ¿No fue la mentira de Rahab un caso parecido?


HNO JULIO SALUDOS,QUIERO PREGUNTARLE SI NOS ES LICITO MENTIR EN OCASIONES,UNA DE ELLAS ES SI HAY PELIGRO DE MUERTE,O PARA SALVAR LE VIDA DE ALGUIEN COMO LO HIZO RAHAB, AGRADEZCO SU RESPUESTA,BENDICIONES. JAVIER (Facebook).

Apreciado hermano Javier, gracias por enviarnos su pregunta.
Es necesario iniciar respondiendo que la ley de Dios prohíbe tajantemente la mentira: “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio” (Éx. 20:16). La santa Ley de Dios es una manifestación de su carácter, por esa razón él no puede mentir (1 S. 15:29; Tit. 1:2), en consecuencia, siendo que los creyentes somos llamados a ser santos así como él es santo (Lev. 11:45; 1 P. 1:16), la mentira no debe estar en nuestros labios: “No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despodajo del viejo hombre con sus hechos” (Col. 3:9). Los que practican la mentira no entrarán a la Nueva Jerusalén que Dios tiene preparada para sus santos (Ap. 21:27; 22:15).
La mentira es un pecado horrible porque “esencialmente la mentira es una afirmación de lo que es falso con intención de engañar (Jue. 16:10, 13)[1] Sus fines son malvados: hacer fraude, inculpar injustamente a otros, enseñar la falsa doctrina. Jesús dijo que el padre de la mentira es Satanás (Jn. 8:44).
Ahora, respecto a la mentira de Rahab (Josué 2), como un posible fundamento para justificar las mentiras, en caso de que fuera necesario hacerlo con el fin de salvar la vida, es necesario aclarar lo siguiente: Rahab era una mujer pagana, vivía en medio de un pueblo enceguecido por el pecado. Dios la había escogido para ser una heroína de la fe (Heb. 11:31) y miembro del pueblo santo, pero, en el momento en el cual recibe a los espías, ellá aún estaba en oscuridad. El Señor ya estaba inclinando su corazón para amar al pueblo de Israel, pero aún no era una creyente. De manera que ella, en su deseo de ayudar al pueblo santo, mintió. Ahora, la pregunta que algunos se hacen es: ¿Por qué Dios usó la mentira de una mujer para proteger a los espías? Bueno, Dios no se complace en el pecado ni en las mentiras, pero, nuestro Dios, en el ejercicio de su Soberanía puede, y en efecto lo hace, usar las acciones pecaminosas de los hombres para sus propios fines. Por ejemplo, Dios usó la envidia de los hermanos de José para enviarlo a Egipto y luego proteger a la familia que se convertiría en el pueblo de Israel (Vosotros pensasteis mal contra mí, más Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Gén. 50:20). De la misma manera Dios usó algunas acciones pecaminosas de los hombres para cumplir sus santos propósitos. Pero esto no significa que Dios se gozó en las acciones malas, o que él las apruebe, de ninguna manera. Todos ellos sufrieron las consecuencias de sus maldades, aunque Dios las usó para el bienestar de su pueblo.
De manera que la mentira no es aprobada por Dios, aún ni en el caso de Rahab.
Pero, algunos teólogos y hermanos, con sinceridad se hacen estas preguntas:
¿Deberá mentir un creyente cuando un asesino está buscando a su hijo o a otra persona que ha buscando refugio en su casa, y le preguntan si la persona está allí? ¿Qué maldad, fraude, injusticia, perjuicio hay en ello?
Creo que si un día nos enfrentamos con una situación tan difícil el Señor nos ayudará a decir o hacer lo que procure Su gloria, la santidad y el bienestar de nosotros y del prójimo, así como el juicio de los malvados.
 
Su servidor en Cristo,
Julio César Benítez
 
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[1] Bruce, F.F. Nuevo Diccionario Bíblico Certeza. Página 876

jueves, 15 de noviembre de 2012

¿Es correcto tener un noviazgo con una persona que no sea reformada?

Buenas noches , me gustaría hacerle una pregunta, si una pareja de novios lleva 3 años de noviazgo pero uno de ellos comienza a conocer la doctrina reformada y el otro continua en el movimiento carismático o pentecostal, ¿es adecuado que ellos continúen con su relación  aun sabiendo que habrá diferencias en su área espiritual ? muchas gracias, espero su respuesta.. 

Mónica



Saludos cordiales.
Gracias por enviarnos su pregunta.

Para iniciar, es necesario observar la idea del noviazgo. Sabemos que la biblia no habla al respecto y que es muy probable que la persona en esa pareja que está conociendo la fe reformada deba comenzar por reformar su idea del noviazgo también; seria bueno que ese miembro de la pareja analice estos asuntos: ¿Como se han conducido esos novios hasta hoy?, ¿Hay cosas no bíblicamente permitidas en ese noviazgo? Quizás haya que preguntarse porqué han permanecido como novios por 3 años. Creemos que es  un tiempo largo para un noviazgo, solo por circunstancias providenciales se prolongaría ese tiempo en el que un par de hermanos que están interesados el uno en el otro y se están conociendo prolongan ese período, porque si la santa providencia no está dando vía libre para pasar al matrimonio es porque esa relación no debe avanzar, quizás deban esperar en el Señor.
 
Luego de mirar ese aspecto fundamental y detectar que todo está en orden y las perspectivas bíblicas (reformadas) del matrimonio le permite a esos dos hermanos continuar, entonces creo que si es posible para esa pareja continuar adelante, el único impedimento que ordena la escritura para la constitución de una pareja al creyente es la incredulidad de la otra persona con la que se va a entrar en relación.
 
Sin embargo a pesar de que creo que sí pueden seguir, deben hacerlo con mucha prudencia puesto que la parte que se está reformando está viviendo grandes transformaciones y seria muy prudente esperar a que esas convicciones que Dios está trayendo a la vida del que se está reformando lleguen a un punto de estabilidad con base en el cual se puedan tomar decisiones tan importantes como el matrimonio, y una vez se lleguen a esas convicciones definitivas ambos deben hablar sobre sus diferencias y establecer acuerdos fundamentales con base a ellas; por ejemplo, si es la mujer la que se está reformando y llega a reformarse en plenitud, ¿ Estaría dispuesta a sujetarse a su esposo en cuanto a ser miembro con él de una iglesia carismática?, ¿Estaría dispuesta a casarse con un hombre que le va a enseñar a sus hijos en el devocional familiar que la salvación se puede perder, que va a invitar a sus hijos a que hablen en lenguas y a que busquen la guía del Espíritu Santo por medio de profecías, que la va a invitar a "hacer guerra espiritual" cuando les venga la adversidad? Ella debe sopesar muy bien estas circunstancias antes de decir "acepto casarme contigo", ¿Es capaz de soportar todo eso?
 
Francamente hablando creo que para una pareja así la única posibilidad viable es que el otro llegue también  a ser reformado, aunque técnicamente hablando ambos pueden seguir siendo novios y pueden incluso casarse, pero ¿Hay sabiduría en tal cosa?, creo que no.
 
Dios bendiga a tales hermanos y la obra que comenzó en ellos la perfeccione hasta el día de Jesucristo.

Sergio Ruiz
Pastor



martes, 16 de octubre de 2012

Las Librerías Cristianas ¿Negocio? ¿Ministerio? ¿Qué debe primar?


Las librerías cristianas: ¿Negocio? ¿Ministerio? ¿Qué debe primar?



Indudablemente, el ministerio de la literatura cristiana en los siglos más recientes ha sido una gran bendición para la Iglesia, y en especial, para el avance del Reino de Dios en el mundo. Gracias a las editoriales, grandes distribuidores y librerías locales tenemos hoy día la facilidad de acceder a libros de invaluable ayuda para nosotros.
Obviamente, para que esta gran producción y distribución de libros a  todos los rincones del planeta pueda mantenerse, se requiere una buena administración, la cual implica asignar un costo a cada libro que cubra los costos de edición, producción y distribución. Hay personal que se dedica tiempo completo a esta labor y ellos tienen familias que sostener, de manera que, lo normal, es que los libros se vendan a un precio que cubra todos esos gastos. Aunque las empresas dedicadas a la literatura cristiana deben ser sin ánimo de lucro, esto no significa que tendrán ánimo de pérdida, pues, de lo contrario, las editoriales no podrían imprimir libros, ni las librerías podrían distribuirlos.
No obstante, muchos pastores, profesores de seminarios y hermanos de iglesias cristianas conservadoras o históricas, estamos muy preocupados porque lo que debe ser un ministerio para la evangelización a través de la página impresa, poco a poco está siendo absorbido por el espíritu mercantilista de la época.
Reflejo de esta triste realidad es la política que ahora gobierna a los grandes distribuidores de libros cristianos, en la cual, no sólo se distribuyen libros evangélicos, es decir, con un contenido doctrinal acorde a los principios que históricamente han sido aceptados por todos los evangélicos (Luteranos, calvinistas, arminianos, pentecostales trinitarios y carismáticos, entre otros); sino que también, y a veces con más fuerza, se distribuyen libros que promueven el espiritismo, la nueva era y un falso evangelio.
Entendemos que las editoriales o librerías no van a producir o distribuir libros que nadie los compra, pues, esto significaría su fin; pero, tampoco se trata de vender cualquier libro que aparezca en el actual confuso escenario neo-carismático.
Es cierto que la mayoría de distribuidores de libros cristianos en Colombia y Latinoamérica son interdenominacionales, lo cual significa que no sólo van a vender libros de autores calvinistas, sino también arminianos. No sólo venderán libros de autores cesacionistas sino también de autores carismáticos. Pero hay un fundamento doctrinal común que identifica a todos los evangélicos, lo cual debe ser una regla a la hora de imprimir o distribuir un libro, pues, no todo lo que hoy día se llama cristiano realmente lo es.
Siendo que los libros tienen una facultad especial de impactar a sus lectores, entonces, las librerías cristianas deben ser muy cuidadosas a la hora de comercializar un libro, pues, no sólo pueden estar llevando bendición, sino maldición o confusión, en caso de tratarse de un libro con contenido doctrinal herético.
En las últimas décadas ha surgido un peligroso y anti-bílico movimiento de falsos apóstoles, falsos profetas y falsos pastores, que exaltan las siguientes falsas doctrinas:
-          Una guerra espiritual que se parece más al espiritismo que al cristianismo. Esto está conduciendo a las personas a ser animistas, supersticiosas, paranoicas, entre otros.
-          Un evangelio falso centrado en la prosperidad material, el cual no provee para el perdón de los pecados, la santidad o la negación de uno mismo; sino para la avaricia, la codicia y el materialismo descarado.
-          La nueva era, a través de conceptos emanados de interpretaciones erradas y manipuladas de las Sagradas Escrituras, en los cuales se promueve la deificación del ser humano, la glorificación del humanismo y el reducir a Dios a un mero sirviente que está dispuesto a hacer lo que sus amos le ordenen. En este orden de ideas se encuentra la falsa teología de la super-fe, dilo y recíbelo, la declaración de poder, entre otros.
Todas estas doctrinas están causando mucho daño al pueblo de Dios, están tergiversando el evangelio y están conduciendo a millones de almas a la condenación eterna.
La pregunta que le hacemos a las editoriales, distribuidores y librerías cristianas es: ¿Por qué y para qué distribuyen literatura escrita por autores que son cuestionados en su doctrina y práctica eclesiástica? ¿Leen ustedes esos libros? ¿Han sido edificados por ellos? Si ustedes no leerían a autores como Benny Hinn, Guillermo Maldonado, Cash Luna, Kenneth Hagin, entre otros ¿Por qué promueven que otras personas los lean?
Los libreros cristianos tienen una responsabilidad muy grande delante de Dios, y tendrán que dar cuentas por lo que hacen. El librero cristiano es un misionero, es como un profeta que lleva el evangelio al pueblo necesitado, pero si a través de algunos libros se promueve un falso evangelio ¿creen que serán sin culpa delante de Dios?
No podemos reducir la distribución de literatura cristiana a simplemente un negocio en el cual hay que vender los libros que la gente quiere, pues, no siempre lo que la mayoría quiere es lo que Dios quiere.
Lamentamos mucho que librerías que iniciaron como verdaderas agencias misioneras, a través de la difusión de sana literatura evangélica, ahora estén promoviendo un falso evangelio a través de algunos libros que distribuyen.
Es hora de recapacitar, de volver al camino, de arrepentirse y hacer las cosas de manera que Dios sea glorificado.
Con tristeza vemos cómo en las vitrinas de las librerías cristianas se promociona un libro de profundo contenido bíblico como es el comentario bíblico de Matthew Henry, al lado de numerosos libros que promueven el espiritismo por Guillermo Maldonado y su esposa. O, encontrar a un inspirador libro como El progreso del Peregrino de Juan Bunyan, al lado de un libro que promueve la Nueva Era: Cómo desatar su fe, de Kenneth Hagin.
Cuando un creyente, o un incoverso visitan una librería cristiana, ellos tienen la confianza de que los libros vendidos son sanos, bíblicos, de edificación. Pero no es así, una buena parte de los libros promocionados no edifican, no presentan el evangelio bíblico, confunden y conducen al infierno.

  


lunes, 1 de octubre de 2012

¿Quién es el hombre fuerte? ¿Podemos atar al hombre fuerte?


Estimado pastor:

Gracias por su ayuda.
Mi pregunta es: ¿quien es el hombre fuerte y si se podra atar al hombre fuerte?
Esta inquietud nace por que en mi congregacion el pastor continuamante habla de formar un grupo para subir a la montaña más alta y atar al hombre fuerte.
Por su ayuda mil gracias.


Bendiciones






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Saludos fraternales.

Gracias por enviarnos su pregunta. Revisemos el texto bíblico donde Jesús habla del hombre fuerte, y dejémos que la Palabra del Señor nos diga a qué se refería Cristo con esa declaración.
Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa” (Mt. 12:28-29).
Para interpretar correctamente este pasaje, conforme al Espíritu Santo, es necesario mirar el contexto. Al comienzo del capítulo 12, Mateo muestra la confrontación constante entre Jesús y los fariseos. Estos falsos religiosos buscaban toda oportunidad para rechazar a Jesús. Aunque ellos estaban viendo los milagros de Cristo, los cuales confirmaban que él era el Mesías esperado, no obstante, ellos prefirieron no ver lo que estaban viendo, y rechazaron de manera consciente al Salvador.
Los fariseos se preocuparon mucho cuando vieron que sus hermanos, los judíos, estaban empezando a preguntarse si Jesús sería verdaderamente el Mesías, el Hijo de Dios: “Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba. Y toda la genta estaba atónita, y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David? (v. 22-23).
Ellos no querían creer que este humilde carpintero de Nazaret fuese el Hijo de David, por eso, prefirieron creer que Jesús echaba fuera los demonios, y daba salud a las personas, por el poder del diablo: “Más los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios” (v. 24). Los fariseos consideraban que Jesús mismo era Beelzebú, que él mismo era el diablo: “El carácter completamente vergonzoso de la acusación se hace más claro por el hecho de que considera a Beelzebul no como un espíritu malo que ejerce influencia siniestra sobre Jesús desde afuera; no, se considera como que Satanás está en el alma de Jesús. Se dice que éste tiene un espíritu inmundo (Mr. 3:30; cf. Jn. 8:48); que en realidad él mismo era Beelzebul (Mt. 10:25).”[1]
Jesús responde a la incredulidad de los fariseos mostrándoles lo absurda, contradictoria, imperdonable y perversa acusación: “Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad y casa divida contra sí misma, no permanecerá. Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino? (v. 25-26). Si él fuera Satanás entonces sería un tonto, pues, está haciendo daño a su propio reino.
Luego, Jesús pone en un dilema a los fariseos al preguntarles: “si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces” (v. 27). Si los fariseos respondían que sus hijos echaban fueran los demonios (habían exorcistas entre los judíos) por Beelzebú, entonces ellos mismos se daban una puñalada al desprestigiar a sus propios maestros; pero si decían que lo hacían por el poder de Dios, entonces, ellos vindicaban a Jesús, quien también echaba fuera los demonios.
Ahora, indudablemente los fariseos creían que sus maestros echaban fuera los demonios por el poder de Dios, y les tocaba reconocer que Jesús también lo hacía por el mismo poder. De manera que Jesús les dice que vean lo que deben ver: “Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios” (v. 28).
El reino de Dios, o el reino de los cielos, es la manifestación gloriosa de la Gracia divina que hace débil a Satanás y su reino de rebeldía, de manera que muchos pueden ser alcanzados por el poder de Dios para librarlos de las garras de este destructor enemigo. Con Jesús vino el reino de Dios a la tierra y, desde ese momento, la fortaleza de Satanás ha sido vulnerada y el evangelio puede llegar a muchas personas que eran esclavas del diablo: “Y volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y (Jesús) les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo” (Lc. 10:17-18). El reino de Dios, que es Cristo mismo, trae liberación al pecador que cree en él.
Pero para que el evangelio o reino de Dios traiga liberación al pecador, primero es necesario que el opresor, el hombre, fuerte, aquel que mantenía en esclavitud a la humanidad sea atado o amarrado. “Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa (v. 29). Satanás vino para hurtar, matar y destruir (Jn. 10:10), él tenía bajo su poder alienador al género humano caído (2 Cor. 4:4). La mayor parte del mundo conocido estaba bajo el poder del paganismo, la idolatría y el ocultismo. Satanás tenía bajo opresión a casi todas las naciones.
Para que el evangelio salvador pudiera llegar a cada una de estas naciones y pueblos esclavizados por el poder del maligno, el hombre fuerte, era necesario que un hombre más fuerte viniera y lo atara. Ahora, nos debemos preguntar: ¿Quién es el hombre más fuerte que puede atar al hombre fuerte? CRISTO y sólo Cristo. Lucas, en su evangelio, narrando el mismo acontecimiento, da más claridad sobre esto: “Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín” (Lc. 11:21-22).
Satanás es el hombre fuerte, que tenía un reinado en este mundo de pecado y gobernaba sobre los suyos con tranquilidad, pero cuando vino Cristo, el hombre más fuerte (porque es su creador), entonces ató al hombre fuerte, golpeó severamente sus fortalezas y abrió el camino para que su ejército (los cristianos) entráramos en los campos del diablo (la gente inconversa) y saquearemos esas almas, trayéndolas a la luz del Evangelio liberador.
Sólo Jesús podía atar a Satanás, pues, ninguno de nosotros es más fuerte, ni siquiera igual de fuerte que Satanás. Jesús, con su venida  la tierra, su obra, su muerte y resurrección, cumplió la profecía que Dios hizo en Génesis: “ésta (Jesús) te herirá en la cabeza, y tú (Satanás) le herirás en el calcañar” (Gen. 3:15). Jesús hirió la cabeza de la serpiente, y ahora los cristianos podemos entrar a la casa del hombre fuerte para arrebatar las almas que tenían cautivas.
Jesús no nos mandó a atar al hombre fuerte, porque ya está atado. Ahora podemos llevar el evangelio a todo lugar y creerán en él los que Dios haya predestinado para salvación.
La práctica de subir a un lugar alto para “atar” a los gobernantes espirituales no es bíblica, es una invención de este siglo y está relacionado con el ocultismo. La práctica de dar siete vueltas alrededor de las ciudades con el fin de derribar los muros de incredulidad o echar fuera las potestades demoníacas no es bíblica; insisto, se parece más a la brujería que al cristianismo.
No se trata de una declaración temeraria o emotiva, no, la Biblia en ningún lugar enseña, ni por ejemplo ni por precepto, que las iglesias se suban a lugares altos a atar potestates, no necesitamos hacer eso porque JESÚS, el hombre MÁS FUERTE, ya ató a Satanás. Lo único que tenemos que hacer los creyentes es orar para que la Palabra de Dios impacte los corazones. Cuando el apóstol Pablo se dirigía a llevar al evangelio a zonas atestadas por el paganismo, la idolatría y el ocultismo, él no le pidió a los creyentes que oraran para reprender o atar a Satanás, sino para que “la palabra del Señor corra y sea glorificada” (2 Tes. 3:1).
Cuando los apóstoles empezaron a sufrir la persecución de los judíos (algunos de los apóstoles habían sido llevados a la cárcel)  y esto estaba obstaculizando la evangelización de Judea, ellos no se subieron a las colinas más altas a atar a Satanás, sino que oraron al Dios Soberano de la siguiente manera: “Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay… ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús” (Hch. 4:24, 29-30). ¿Saben? Jesús había dicho, a través de Juan, que Satanás era quien iba a echar a los creyentes a la cárcel: “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí el diablo echará a alguno de vosotros en la cárcel” (Ap. 2:10). Pero los apóstoles, aunque sabían que Satanás estaba detrás de esto, no empezaron a reprenderlo, ¿Por qué? Porque esta no es la misión de la iglesia, pues, Cristo ya lo hizo. Él lo derrotó, él lo ató y ahora nosotros tenemos la responsabilidad de llevar el evangelio a todos los lugares, a todas las naciones, y todos los que Dios quiera salvar se convertirán, no importan si son idólatras, brujos, hechiceros o lo que sean, el PODER DE DIOS en Cristo Jesús los liberará de las garras del maligno y ellos podrán creer en Cristo.
Algunas personas se confunden cuando encuentran que Cristo les dice a los discípulos: "He aquí, os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará" (Lc. 10:19). Llegan a la conclusión de que el Señor nos autorizó a hacer guerra espiritual atando a los espíritus, pero eso no es lo que quiere decir el pasaje. Para entender su significado tenemos que ver cómo lo aplicaron los apóstoles: Ellos fueron por todos los lugares predicando el evangelio de salvación, sanando a los enfermos y llevando liberación a los cautivos del diablo mediante el poder de la palabra predicada. El libro de Apocalipsis es muy claro en decirnos la forma cómo los cristianos hollamos, pisoteamos y derrotamos cada día a Satanás: "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del cordero y de la Palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte" (Ap. 12:11). Los cristianos vencemos a Satanás cada día por medio del vivir en santidad, de negarnos a nosotros mismos con el fin de vivir para Cristo, de ser limpiados con la sangre de Cristo y proclamar el evangelio.

Su servidor en Cristo,
Julio César Benítez
www.caractercristiano.org

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Nota: Usted puede ver la respuesta a esta y otras preguntas ingresando a: http://forobiblico.blogspot.com/



[1] Hendriksen, William. Mateo. Página 550